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RdP
¿Cómo afectarán a España los cambios que se suceden en las Américas..?
En Londres, Financial Times publica un análisis global, con indicadores inquietantes para los intereses españoles. En México, previsibles tensiones políticas institucionales. En Bolivia, crisis superpuestas. En Ecuador, sorpresas para los inversores. En Argentina y Uruguay: crisis de las papeleras. En Venezuela, mucho negocio para los amigos de Chávez y los “boli-burgueses”: izquierdistas-burgueses-con “cazo”.
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Por su parte, el Washington Post publica un análisis de Niall Ferguson, profesor de historia en Harvard, afirmando que los “nuevos demagogos” son una amenaza planetaria, ya que personajes como Chávez y el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, controlan el arma temible del petróleo. En Caracas, El Universal publica una crónica titulada: “Los conservadores españoles vigilarán a Chávez por temor a la dictadura”.
El perfume de la demagogia y la lluvia ácida ideológica también parece caer sobre España, cuando Wall Street Journal (WSJ) y Washington Post (WP) comentan por extenso los estragos ciudadanos y morales del uso político de la memoria histórica, desenterrando la Guerra civil. “Siete décadas más tarde, la Guerra civil divide a los españoles”, titula WP. WSJ describe una sociedad española atormentada por el uso político de los muertos y las esquelas mortuorias tiradas a la cara del adversario con avieso ánimo cainita. Araceli Ezquerro declara: “Nosotros también teníamos abuelo”. Por su parte, Frankfurter Allgemeine Zeitung comenta las Memorias de Carrillo.
España tiene muchos otros atractivos. Considerado indeseable en Montecarlo, hace poco menos de un año, Mark Thatcher, hijo de la Dama de Hierro, espera poder instalarse en Gibraltar, “atraído por las ventajas fiscales”, subraya el Telegraph londinense.
Menos ácido, Le Figaro publica en París un reportaje titulado: “Las gitanas levantan la cabeza”. En Londres, el Independent destaca un artículo ditirámbico afirmando que la carrera internacional de Penélope Cruz conduce directamente a Los Ángeles, para recibir un próximo Oscar.