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Las llamaradas de violencia bilbaína alcanzan a Zapatero y su Alianza de civilizaciones en Europa y las Américas.
En País, International Herald Tribune (IHT) presenta el intento de quemar vivos a unos policías, en Bilbao, como un “suceso” entre surrealista y espantoso. Espantoso por las características del atentado criminal: agresores encapuchados actuando con alarmante impunidad. Surrealista por la respuesta política citada por el IHT: “El gobierno vasco también piensa que las decisiones judiciales están dificultado el proceso de paz”. Dicho de otro modo: quienes defienden la justicia son acusados de dificultar el proceso de paz que otros defienden quemando policías.
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En Colombia, El Tiempo insiste en la misma dimensión atroz / surrealista: “Agresores incendiaron un vehículo policial y arrojaron bombas incendiarias contra dos policías (..) Batasuna está especialmente disgustada por un fallo judicial que condenó a casi 13 años de cárcel a Juana Chaos, convicto de 25 homicidios”. En México, El Universal retoma extensamente la tesis de un editorial de ABC: “Están en cuestión los fundamentos del Estado democrático”.
En Turquía e Irán, las llamaradas bilbaínas son piadosamente silenciadas, en beneficio del proyecto hispano-turco de Alianza de civilizaciones, que, desde Teherán, la Agencia Islámica de Noticias presenta como un acontecimiento que permitirá sacar de su aislamiento al ayatolá Khatami, poco presentable en Europa, más preocupada por el programa nuclear de los ayatolás. En Ankara, Zaman destaca una foto de Zapatero junto a Erdogan, glosando las reformas turcas y de otros países musulmanes, que la UE percibe harto modestas, inciertas y problemáticas.
Pocos días después de la reciente cumbre Iberoamericana, El Mercurio chileno presenta de manera poco amable las declaraciones del presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, comentando con mucha ironía las iniciativas de Zapatero en materia de “intervenciones españolas” para desactivar la envenenada crisis entre Montevideo y Buenos Aires, con algunos intereses españoles cogidos en esa trampa.