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RdP
Las advertencias que se lanzan a España en la escena internacional contrastan con el carismático silencio oficial.
En París, Le Nouvel Observateur destaca la advertencia de Chirac a Zapatero, sobre el Líbano: “Estoy inquieto”. Inquietud de un jefe de Estado, que no parece encontrar ningún eco conocido, cuando se multiplican las reservas. Le Monde, por ejemplo, se pregunta si Francia pudiera ser víctima de un magnicidio terrorista, semejante al que cambió el rumbo político / electoral de España.
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Cuando se recuerda el inquietante legado mundial del 11-S neoyorquino, en Bruselas, EUObserver destaca otro punto trágico: la UE continúa dividida y víctima de los enfrentamientos de sus miembros en materia de política anti terrorista. EUObserver pone como ejemplo canónico el enfrentamiento de los modelos jurídicos español y alemán, que retrasaron o impidieron la extradición rápida de un sospechoso relacionado con los atentados de Madrid. En Londres, Financial Times publica un análisis negro azabache de Jeffrey Garten, preguntándose que ocurriría si un grupúsculo terrorista atacase seriamente la cyber infraestructura bancaria internacional. A su modo de ver, un ataque terrorista contra los campos petrolíferos sauditas elevaría el precio del barril de petróleo a los 150 dólares, con unas mega consecuencias para la economía mundial.
Ante tales inquietudes, la “alegría” de la “burbuja” inmobiliaria española suscita muchas reservas. Wall Street Journal (WSJ) publica un análisis más que negro, que Lorenzo Bernardo de Quirós resume así: “España camina derecho hacia a gran batacazo. La única duda es ¿cuándo ocurrirá?”. WSJ avanza este posible calendario de crisis: los precios del mercado inmobiliario comenzarán a caer el año que viene, y el descenso pudiera alcanzar a un 15 por ciento del precio actual, hacia el 2009.
Desde otro ángulo, el Times de Londres afirma que, a pesar de todo, España se ha convertido en un “campo de batalla” para las compañías aéreas de bajo costo, a la espera de descubrir nuevos mercados para el turismo europeo. Por su parte, Financial Times publica un artículo agridulce sobre los “desafíos” que esperan a Joan Clos.
En un plano más o menos esperanzador, Sud Ouest, en Burdeos, afirma que las regiones francesas fronterizas con España esperan lanzar grandes proyectos de comunicación, comunes, entre el 2007 y el 2013. Veremos.