| « Gratitud | Hizbolá, ETA, Israel y España... » |
RdP
La posición gubernamental sobre la batalla del Líbano y la lucha contra el terrorismo suscitan comentarios antagónicos que dan de España una imagen muy peregrina.
En París, Le Monde resume la tensión entre Madrid y Jerusalén con este titular: “El gobierno español, acusado de “parcialidad” por Israel”. Sin comillas, el American Jewish Committee y Guysen critican con dureza a Zapatero.
Follow up:
En el terreno de los análisis más polémicos el New York Times publica un comentario personal de Nicholas D. Kristof afirmando que Israel debiera “seguir el ejemplo de Inglaterra y España”, sacando estas personalísimas conclusiones: “España pudiera haber respondido a los ataques terroristas enviando al ejército al País vasco o bombardeando los santuarios de las guerrillas de ETA en Francia. España, por el contrario, prefirió contenerse y dar autonomía al País vasco”. En un ataque de sensatez, Kristof añade más adelante: “Francamente, la contención de Inglaterra y de España no tuvo un éxito inmediato. España tuvo que esperar que la democracia pusiera fin al terrorismo”. El New York Sun considera totalmente insensato el análisis de Kristof y denuncia como una locura esa manera de combatir el terrorismo (de ETA y de Hizbolá), pero avanza un argumento final no menos polémico: “En los casos del IRA y de ETA, los éxitos de Inglaterra y España se deben menos a las concesiones que a la derrota final de la URSS, que había apadrinado a ambos grupos terroristas”.
En París, Le Point publica un análisis del Bernard-Henri Lévy que alude indirectamente a la posición gubernamental española, de este modo: “¿Dónde están hoy los progresos concretos en la moderación? Sin ser unos angelitos, los israelitas se retiraron del Líbano hace seis años, de Gaza hace seis meses, y, a pesar de las avalanchas de bombas que caen sobre ellos, están dispuestos mayoritariamente a retirarse de Cisjordania, para aceptar la instalación de un Estado palestino. Del otro lado están los locos del Partido de Dios, a quienes les importa un pimiento la formación de ningún Estado palestino y cuyo único objetivo es la desaparición de Israel.”
En otro plano, quienes suscitan bastante simpatía son Luis Buñuel y Javier Marías, cuyas obras son comentadas con entusiasmo por Le Figaro y el Independent.