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[19 dic. 05] La modesta presencia española en Afganistán (unos 540 soldados de los 9.000 que integran la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad, FIAS), impide a Madrid ‘pesar’ en las decisiones de la OTAN. Esa instalación voluntaria en la periferia de la gestión táctica y política de esa Fuerza aliada no podrá evitar que los soldados españoles se vean forzados a asumir riesgos crecientes, cuando los mejores observadores anuncian ataques suicidas de los talibanes, con el fin de “aterrorizar” a soldados y poblaciones civiles.
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Aymed Rashid estima en la BBC que, en verdad, las 6.000 tropas aliadas que tomarán posiciones en Afganistán, dentro de unos meses, están llamadas a asumir los riesgos y responsabilidades de los 4.000 soldados que Washington ha decidido retirar a lo largo del 2006.
La visita del presidente Zapatero a Afganistán, acompañado de sus ministros de asuntos exteriores (Moratinos) y defensa (Bono), se consuma diez días después que la OTAN decidiese extender las responsabilidades de la FIAS al sur y el este afgano. Si Madrid decide mantener las tropas españoles al oeste (frontera con Pakistán), la presencia española perderá relevancia; si decide sumarse al nuevo despliegue, las tropas nacionales correrán riesgos crecientes.
EE.UU. y los estrategas de la OTAN estiman que la FIAS deberá enviar a Afganistán otros 3.000 o 6.000 soldados, según las fuentes, el próximo año, cuando el mando de la Fuerza internacional de asistencia esté al mando de un general británico.
Algunos expertos próximos al gobierno piensan que Zapatero pudiera o debiera aumentar la presencia española en Afganistán, para intentar recomponer las relaciones con Washington. Pero importantes ministros se oponen a tal iniciativa. Se ha llegado a sugerir que un general español pudiera asumir el mando aliado en Afganistán, para enviar un “mensaje fuerte” hacia los aliados, aceptando asumir nuevas responsabilidades.
El viaje Zapatero – Moratinos – Bono a Afganistán ha sido interpretado como una ‘señal’ de ‘buena voluntad’ hacia la OTAN: pero la retirada parcial de los EE.UU. aumentará los riesgos para las tropas aliadas. Y nadie sabe si el gobierno español decidirá asumir nuevas responsabilidades o confirmarse como potencia modesta y periférica.