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[23 nov. 05] Alejándose significativamente de la política de la UE, cuando los aliados europeos han comenzado un tímido proceso de liberalización, al que no ha deseado sumarse el gobierno español, España se confirma, junto a Rusia y China, como proveedor de armas de Venezuela, que ha comenzado a consolidarse como gran potencia militar / regional.
Follow up:
Defense Industry Daily subraya que Venezuela ha lanzado un gran programa de modernización militar por un montante de 30.700 millones de dólares. Hugo Chávez tiene un interés particular en los aviones de combate rusos, chinos y brasileños. Hace apenas un mes que Washington consiguió paralizar un contrato de venta de armas de Israel a Venezuela, por un montante de unos 100 millones de dólares.
En su reciente visita a París, Hugo Chávez intentó conseguir de Jacques Chirac lo que antes ya había conseguido de Vladimir Putin: contratos de compra de armas europeas. Los modestos contratos de ventas de armas españolas a Venezuela quizá no sean significativos en términos militares, pero ahondan el alejamiento español de la solidaridad europea en un terreno estratégico.
El acuerdo hispano / venezolano del 30 de marzo de este año, estipula que España venderá a Venezuela 4 patrulleras de altura, 4 patrulleras costeras, 10 aviones de transporte C-295 y 2 patrullas marítimas C-235, por un montante de 1700 millones de euros, que pudieran beneficiar a los astilleros de Izar, en difícil situación.
Sin embargo, el lenguaje muy crudo que utiliza Eduardo Aguirre, embajador de los EE.UU., parece sugerir que Washington tomará unas represalias que sería prudente evaluar en muchos terrenos, incluido el económico y comercial, si España finalmente prosigue con su proyecto independiente, pasablemente distante de la política que practican los aliados europeos.